Los temperamentos del ser humano

Como seres sociales que somos necesitamos de la gente desde que nacemos hasta que morimos, por eso, es importante conocernos a nosotros mismos y a los demás. 

A través del conocimiento de los temperamentos podemos distinguir cuáles son nuestras características y comportamientos predominantes. 

La personalidad viene determinada por la suma de su carácter y su temperamento. El carácter es susceptible de cambio, sin embargo el temperamento no se puede cambiar, ya que éste viene predefinido por la genética y más concretamente por el sistema nervioso. 

Hipócrates (s. V a.c.) fue el primero en realizar esta clasificación que la siguió Galeno (129-200). Su teoría dictaba que el ser humano estaba compuesto principalmente por cuatro humores/líquidos (de ahí lo del buen o mal humor), que predominaban en nuestro cuerpo y cuyo equilibrio indicaba el estado de salud de las personas. 
Dichos humores eran la bilis amarilla relacionada con el hígado y la vesícula, la bilis negra con el páncreas, la flema con los riñones y la sangre con el corazón y el cerebro, que correspondían con los temperamentos colérico, melancólico, flemático y sanguíneo.

Las principales características de cada temperamento son:

COLÉRICO

  • El temperamento más activo
  • Son extravertidos
  • Orientados a la acción, su premisa es hacer cosas
  • Alto nivel de rencor. Expresan ira
  • Rápidos a la hora de tomar decisiones
  • Personas altamente racionales
  • Poco aprecio por las artes. Prefiere los valores utilitarios y productivos de la vida
  • Ideal para puestos de liderazgo y motivación
  • Bajo nivel de empatía
  • Alta voluntad y constancia. Acaban lo que empiezan
  • Voz clara y fría. Cuerpo erguido

SANGUÍNEO

  • El temperamento más divertido
  • Son extravertidos. Alta capacidad de relacionarse
  • No son rencorosos. (Se olvidan de lo que hacen y de lo que le hacen)
  • Rápidos a la hora de tomar decisiones
  • La persona que siempre está alegre y favorece el buen rollo
  • Les encanta estar con la gente. Detestan estar en soledad
  • Toman decisiones por los sentimientos, con poca reflexión
  • Suelen tener relaciones superficiales
  • Son persuasivos y utilizan muchos adjetivos. Voz cálida
  • Le suele faltar tiempo porque no se organizan bien
  • Bajo autoconocimiento

FLEMÁTICO

  • El temperamento más paciente
  • Introvertidos
  • No son rencorosos (Se olvidan de lo que hacen y de lo que le hacen)
  • Lentos a la hora de tomar decisiones, necesitan reflexión
  • Carácter conciliador
  • Tendencia a evitar o huir de los conflictos
  • Dedica mucho a tiempo al porque de las cosas (reflexión)
  • Buscan la paz
  • Se siente cómodo en ambientes recogidos
  • Algo tacaños aunque no lo suelen reconocer

MELANCÓLICO

  • El temperamento más analítico
  • Introvertidos
  • Alto nivel de rencor con sentimiento de tristeza
  • Lentos a la hora de tomar decisiones, necesitan analizar
  • Naturaleza emocional sensible, con tendencia a la depresión
  • Perfeccionistas y detallistas
  • Tienden a ver la parte negativa
  • Algo hipocondríaco e introspectivo
  • Es el temperamento capaz de captar más talentos
  • Las personas que mejor entienden el arte
  • Miradas profundas algo tristes. Cuerpo algo encorvado
  • Buscan la trascendencia, el para qué de las cosas

Todos tenemos los cuatro temperamentos en mayor o menor medida, aunque, uno es el preferencial.

Identificar los temperamentos nos ayuda a conocernos mejor a nosotros mismos y por lo tanto, a tomar mejores decisiones, a entender a las personas y saber relacionarnos más eficientemente.

Más adelante en otros artículos hablaré más específicamente de las fortalezas y debilidades de cada temperamento y lo que se necesita para estar en positivo. 

¿Ya sabes qué temperamento es tu preferente? ¿te sientes identificado con más de un temperamento? 

 

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