Las cuatro pruebas

Hay dos actitudes en la vida: una fácil y cómoda que te permite caminar por un lugar seguro y conocido , sea bueno o malo; y, otra que es luchar por tus sueños y enfrentarte a un camino inicial inseguro, incómodo y que te costará mucho, pero la recompensa será mayor. Cada uno es libre de elegir cómo vivir. Sin embargo, si quieres alcanzar tus sueños, esos que siempre has postergado para cuando tengas más tiempo, necesitarás enfrentarte a muchos obstáculos, la mayoría en tu mente, que te exigirán dar un paso al frente y mirarlos a la cara.

Me gusta presentar esos obstáculos en forma de cuatro pruebas, que constantemente aparecerán en tu vida cada vez que tengas que dar un paso hacia fuera de tu zona de confort, y que tendrás que superar si de verdad deseas alcanzar tus propósitos. No tienen un orden concreto, y se te pueden presentar en distintos momentos. Lo importante es identificarlas y afrontarlas de forma que te impulse hacia tu meta.

PRUEBA Nº1 

CREENCIAS LIMITANTES VS POTENCIADORAS

Lo que crees, ¿te acerca a lo que deseas o te aleja?

Llegará un momento que cuestiones tus creencias. Sería lo ideal.  Y pensarás en qué es lo que te está impidiendo alcanzar lo que deseas. ¿Qué es lo que hace que reniegues de tu sueño? Es ahí cuando debes plantearte si lo que crees te está ayudando o no.

“Creo que es imposible”, “creo que no estoy lo suficientemente preparado”, “creo que hay más personas que ya hacen lo mismo y no sé qué puedo aportar yo”, “creo que no seré capaz” son algunas de las creencias que pueden pasar por tu cabeza. Piensa qué te dices y qué haces al respecto. Cambiarlas no es tan fácil como darle la vuelta. Implica dejar de pensar tanto y actuar más, dar ese primer paso hacia lo desconocido. Si algo te cuesta, hazlo. Si crees que no vales, pues demuéstrate lo contrario. Al final lo importante es la acción y creer en ti. Seguro que en alguna ocasión has pensado que no eras capaz de hacer algo y cuando lo has hecho te has dicho pues tampoco era tan difícil como parecía“. Es justo en ese momento cuando estás cambiando tus creencias. De repente, lo imposible parece que es cada vez más posible.

Contra las creencias, lo mejor es nadar a contracorriente, quebrarlas a través de la acción, pero sobre todo cuestionar y dudar de ellas.

PRUEBA Nº 2

VIEJOS HÁBITOS VS NUEVOS HÁBITOS

¿Qué hábitos puedes incluir en tu vida que te acerquen a tu propósito?

Somos animales de costumbres, lo que nos lleva a implementar ciertos hábitos. Hábitos que interiorizamos y se vuelven parte de nuestro día a día. Sin embargo, verás que, cuando te plantees lograr tus objetivos, tendrás que ir modificando ciertos hábitos, como, por ejemplo, si decides adelgazar y te das cuenta de que ni tu dieta ni tu actividad física es la adecuada. Tendrás que ir cambiando esos pequeños hábitos para ir instaurando otros que te ayuden a lograr lo que deseas.

Pero, ¿quién no ha empezado algo y lo ha terminado por abandonar? Para eso es importante tener claro lo que quieres alcanzar y encontrar los motivos. Si ves que te cuesta mucho, puede ser porque, quizás, no has identificado bien los motivos o porque igual no debes empezar por ahí sino por otro hábito de más fácil adaptación. Por ejemplo si te cuesta correr durante media hora, empieza por cinco minutos y poco a poco ya irás aumentando.

Se trata de hacer, poco a poco, pequeñas cosas que te vayan acercando a lo que deseas. Ser constante y perseverante  en las primeras semanas (21 días) será primordial.

PRUEBA Nº 3

MIEDOS VS MOTIVACIONES

¿A qué tienes miedo? ¿Qué puedes hacer para minimizar ese miedo?

Momento clave en el que descubrirás tus miedos, esos que te paralizan y que no te dejan avanzar, con la única intención de no sufrir. Tendrás que mirar dentro de ti y encontrar esos motivos que te ayuden a superar tus miedos. No se trata de eliminarlos, sino de minimizarlos, como una ventana de windows, minimiza tus miedos y maximiza tus motivaciones. Pondrás el foco en lo verdaderamente importante para ti, te hará creer en ti y te moverá para que consigas tus metas.

Sentirás como dos tensiones, una que te tira hacia atrás hacia donde estabas y otra que te empuja hacia adelante, hacia donde quieres estar. Conoces lo de atrás. Sin embargo, no conoces lo de delante. Por eso, será importante que visualices donde te quieres ver de la manera más concreta posible. El cerebro no distingue entre una realidad real y otra creada, si tu creas esa realidad, tu cerebro difuminará tus miedos y se focalizará en tus motivaciones, ya que te llevarán a un lugar mejor.

Pon en una balanza tus miedos y tus motivos, y encuentra esos motivos que den peso a tu decisión y te empujen hacia adelante. 

PRUEBA Nº4

PLAN VS IMPROVISACIÓN

¿Has sentido alguna vez que sabes lo que quieres pero no sabes por qué extraña razón no lo has logrado?

Puede que hayas cambiado las creencias, que hayas instaurado nuevos hábitos, te encuentres motivado y que sepas hacia dónde quieres ir. Es el momento del cómo, de la estrategia.

Es bonito descubrir tus sueños y desaprender todo lo que sabías para volver a aprender, pero, luego, hay dos maneras de ir hacia ellos: improvisando, es decir, ir actuando se ponga el sol por donde se ponga, o a través de un plan, y trazar un camino a seguir.

Sin plan irás hacia donde quieres ir, pero descubrirás que la dispersión será un aliado en tu camino. Habrá momentos grises que no verás muy bien qué hacer. No saber qué pasos dar ni qué camino elegir, te hará ir dando tumbos y puede que entres en un laberinto sin salida. Esto te puede hacer perder los ánimos y la voluntad, y por ende, abandonar tus metas.

Tener un plan, saber qué pasos tienes que tomar, además de identificar lo que tiene que suceder para que lo cumplas, te hará seguir motivado mientras vas caminando. Se trata de disfrutar del camino tanto como de la meta y para ello es importante que le digas a tu cerebro qué pretende hacer primero y qué después, y, qué pasaría si no puedes lograrlo. Siempre hay más de una posibilidad y más de un sueño. Se trata de concretar y revisar cada vez que das un paso; mirar hacia atrás y ver qué ha ocurrido; darte feedback continuo, te hará sentir que estás en el buen camino; y, si te desvías te permitirá volver y escoger otro de manera más rápida.

El plan es como un atajo y la improvisación es como una carretera llena de curvas que no sabes cuando va a terminar. Será importante tomar perspectiva y ver las cosas desde fuera.

Estas cuatro pruebas representan a los obstáculos más comunes que nos encontramos cuando salimos de nuestra zona de confort, cuando queremos hacer algo nuevo, emprender, empezar una dieta, tomar una decisión o plantearnos un reto.

Eres libre de pasar por ellas o no, pero recuerda una cosa:

Una de las cosas por las que más se arrepienten las personas antes de morir es por no haber tenido el suficiente coraje de vivir una vida siendo fiel a sus sueños y no a los sueños de otros.

Ten el suficiente coraje y empieza hoy mismo a vivir tus sueños.

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