¿Estás en lo que te gusta o en lo que no te gusta?

 

El éxito no está en mejorar tus numerosos defectos, sino en explotar tus grandes virtudes

Anxo Pérez

¿En qué estás poniendo más empeño, en potenciar tus talentos o tus debilidades?

De alguna manera hemos sido adiestrados para ser un siete en todas las disciplinas. No importaba lo que se nos diera mejor, necesitábamos poner más empeño en aquello que más nos costaba. Poner sudor, esfuerzo y lágrimas en conseguir mejorar nuestras debilidades, es donde se encontraba el resultado positivo. Sin embargo, hacer aquello que se te daba bien, no se le daba ningún valor, se le presuponía.

Se fomentaba la generalización frente a la especialización, sin tener en cuenta las características únicas de cada persona.
Una vez leí, “Fomentar el talento desde pequeño es aumentar su recorrido, y por tanto su autoestima”. Por contra, fomentamos otro tipo de prioridades, como la competitividad, que suelen generar frustraciones y valoraciones negativas sobre uno mismo. Nos ponen en la perspectiva de la comparación en lugar de la autenticidad. Como resultado tenemos personas con baja autoestima, con mucho miedo al cambio y con dificultades a la hora de tomar decisiones.

Y así hemos seguido toda la vida, afrontando la vida desde la perspectiva del sacrificio, identificando aquellos aspectos deficientes que debíamos mejorar si queríamos alcanzar éxito en nuestras vidas. Nos acostumbramos a minusvalorar nuestros talentos y a menospreciar el de los demás.

Con esas creencias hemos crecido en un mundo en el que creemos que solo podemos lograr el éxito siguiendo un estilo de vida previamente definido y al que para adaptarte se ha pagado un alto precio, tus sueños. 

Tanto tiempo hemos pasado mirando a la dirección incorrecta, que nos cuesta ver, y más aún, darle valor, a lo que realmente hacemos bien de una manera innata. Hemos optado por un camino y hemos seguido adelante sin parar a pensar si de verdad es el correcto o no lo es. 

Pero ¿qué es lo que se me da bien? Una pregunta que parece fácil, pero que, sin embargo, trae múltiples quebraderos de cabeza a muchas personas. Identificarlo puede llevarte tiempo, es un proceso de pausa, de reflexión, de mirar a tu pasado y encontrar pistas, pensar en aquello que te hace perder la noción del tiempo y poco a poco ir uniendo tus intereses con tus habilidades y capacidades. No existe una receta mágica, como todo en la vida, requiere de un esfuerzo y una constancia, pero sabemos que para este trabajo la recompensa será infinitamente mayor. Estar en lo que te gusta y te apasiona te elevará a otro nivel como persona y profesional.

¿Y tú?,¿Estás en lo que te gusta o en lo que no te gusta?

A diario me encuentro con muchas personas, que se consideran como yo digo “aprendices de mucho y maestros de nada” . Son personas exploradoras, que prueban muchas disciplinas pero de las que no se sienten expertos de ninguna. Como no nos han enseñado a darle valor a nuestras fortalezas, nos pasamos el tiempo probando cosas nuevas con la idea de destacar en algo o encontrar aquello en lo que somos buenos y nos gustaría trabajar.

Muchos desisten y empiezan a creer que igual ellos no han sido destinados para encontrar su talento o que algún día llegará. La verdad es que al tener el foco en lo negativo, cuando realizamos un esfuerzo y no obtenemos resultados rápidos, decaemos y pensamos que el problema está en nosotros y que antes tenemos que cambiar algunos aspectos nuestros. Eso nos sumerge en un estado constante de insatisfacción con nosotros y con nuestro entorno, y nos da vértigo pensar que necesitamos un gran cambio para mejorar y encontrar nuestra pasión.

Estamos llegando a una época de especialización, donde la principal diferencia reside en el talento humano, por lo que si todos hacemos lo mismo no habrá mucha diferencia. Dice Juan Carlos Cuberio, que estamos pasando de la época del Capitalismo a la del Talentismo, donde la importancia del capital ya no será tan influyente como la importancia del factor humano. Por ello, es imprescindible trabajar en nuestros talentos, en eso que se nos da bien, descubrir esas habilidades y capacidades que te diferencian.

No podemos seguir empeñados en hacer las cosas de la misma manera, en frustrarnos si no nos sale como deben salir. En “tengo que” mejorar esto o lo otro, en “debo” comportarme o actuar de tal manera si quiero tener éxito”. ¡Basta ya! de apariencias, basta ya de perfeccionismo, basta ya de críticas y autocríticas! Todo esto hace sentirnos inseguros y anhelar una perfección que no es real. Nos fustigamos si no alcanzamos lo que deseamos, criticamos a otros si logran el éxito, nos vamos convirtiendo en personas con muchas necesidades y deseos y olvidamos lo que realmente nos importa, el ser simplemente por el hecho de existir.

Somos lo que pensamos de nosotros mismos. Nuestros pensamientos nos marcan el camino, si tu foco está en tus carencias, las carencias rodearán tu vida y estarás en lo que te falta a ti o al otro, y la envidia y la pereza serán tus motores, en cambio, si tu foco está en tus fortalezas, estarás en lo que ya tienes y eres y en lugar de la envidia, la admiración y la voluntad serán tus motores de vida.

 

El talento es algo bastante corriente. No escasea la inteligencia, sino la constancia.

Doris Lessing

2 comments

  • ¡Estupendo vídeo y artículo! ¡Felicidades Coach y gracias por darnos “luz”! ;p

    • Muchas gracias a ti ZooZoCo por tus palabras! Un placer escribir y que me lean personas como tú. Un fuerte abrazo

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