No todo aquel que me mira puede verme

No todo aquel que me mira puede verme ni todo el que cree conocerme sabe quien soy

Anónimo

Hay un momento en la vida que toca mirarse delante de un espejo y preguntarle a tu reflejo ¿quién soy? Retarte a ti mismo y ver más allá de lo que crees proyectar. Encontrar nuevas preguntas que cuestionen tus afirmaciones, porque, quien afirma retrocede, pero quien cuestiona avanza. 

Se honesto, no mientas, no te justifiques, si lo haces, estarás teniendo un exceso de razón y te olvidarás del lenguaje del alma, la emoción. Ninguna es más importante que la otra, simplemente se complementan, lo que pasa, es que llevamos tanto tiempo dejando de lado esa vocecita interior, que ahora no le damos valor porque confronta todo lo que hemos aprendido. 

Cuestiónate tus creencias y tus ideas, por muy bien adornadas que estén por palabras, piensa que, igual son las mismas palabras que te están impidiendo saborear lo dulce de la vida. Somos lo que nos contamos, es necesario cambiar nuestra narrativa, lo que nos decimos que somos, nos puede limitar o potenciar. Como decía Henry Ford “Tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, tienes razón”. Vigila lo que te dices porque ahí se encuentra tu trampolín o tu muro, lo que te impulsa o te frena. 

En un mundo donde prima la prisa, el “para ayer”, nos aleja cada vez más de nosotros mismos. Actuamos y nos comportamos según la urgencia de las situaciones. Pero, sabes una cosa, lo urgente no siempre es lo importante. Y lo importante, normalmente requiere de más tiempo de cocción. Las cosas buenas de la vida son las que se gestan poco a poco. Como al sembrar unas semillas, la naturaleza tiene su tiempo y hay que respetarlo. Es necesario adaptarse al ritmo natural de las cosas.  


Hay cosas que antes de manifestarse fuera lo hacen dentro, sigue regando



El bambú, por ejemplo, es la planta que más rápido crece del mundo, unos treinta y dos metros por mes, es decir un metro diario, sin embargo, las semillas de bambú no germinan hasta pasado los siete años, tiempo que pasan echando raíces. Hay cosas que antes de manifestarse fuera lo hacen dentro, por eso, es importante seguir regando y tener paciencia. Todo llega para quien sabe esperar. 

Al contrario que el bambú, las personas, en su impaciencia, miran más hacia fuera que hacia dentro. Queremos crecer rápidamente sin tener unas raíces consolidadas, y así, crecemos débiles y sin rumbo. Juzgamos a los demás por lo que se ve y no por lo que hay debajo. Nuestra mirada racional nos causa ceguera emocional. No todo es lo que parece, no todo es lo que te dicen que es, no todo lo que hace es por lo que crees que lo hace. 

Cuando somos capaces de ver en los demás sus raíces y no su flor, es cuando obtenemos el verdadero fruto de las personas. Lo mismo pasa con nosotros, vuelve a tus raíces, recuerda tus valores, redefine tus creencias, siéntete libre por ser esa persona que deseas ser y no la que otros quieren que seas. Solo entonces, obtendrás tu fruto. No dejes que el bosque te impida ver el árbol. 

Es tiempo para crecer y desarrollarse, para visitar el hogar de tu inconsciencia,  llenar tus bolsillos de esa sabiduría interior, volver y ampliar tu consciencia con esos conocimientos. Dejar de ser como un iceberg, que solo muestra la punta de lo que es, y muéstrate tal y como eres, aceptando que no todo es bueno ni malo, simplemente es. Vive aceptando tus imperfecciones. La vida será perfecta cuando cambies la palabra perfecta por “cómo a mí me apetezca vivirla”. 

Si lees esto es que aún estás vivo, así que, trasplanta tu árbol, echa nuevas raíces, pero esta vez, tómate tu tiempo, elige bien el terreno, deja que se expandan y cojan fuerza, espera lo que tengas que esperar (como el bambú), el sol sale todos los días, simplemente riega con coherencia y cuando empiece a crecer ya no habrá quien lo pare, y empezarás a vivir en lugar de sobrevivir. 

Lo que eres hoy remodela la imágen que tienes de tu pasado.Transforma tu historia personal. Ya no eres lo que fuiste: sé lo que ahora eres.

Alejandro Jodorowsky

Anímate a seguirme  a través de facebook o twitter

4 comments

  • Wow me quede sin palabras…
    Eso es como si fuera dirigidonhacia ami senti tan profundas estas palabras,senti como si alguien estuviera frente a mi hablandolas y en realidad me estremeció,mi piel se erizo,senti alegría de leer esto y a la vez tristeza pues leía lo que en realidad he estado haciendo con mi vida,pero deceando ser yo misma.
    Gracias de corazón gracias.

    • Me alegro que te haya hecho sentir de esa manera, cuando lo escribí estaba sintiendo lo mismo. Es como esa tristeza previa a la alegría. Muchas gracias Cristina por compartir lo que sientes. Un fuerte abrazo y te deseo lo mejor.

  • Hola, verdaderamente identificada, sencillamente estoy pasando por una situación y estaba buscando algo que se identificara y tome una frase …No todo aquel que me mira puede verme… y su significado lo busque en Google y di con esto que de una u otra forma me hizo tranquilizarme y calmar mi tristeza.
    Me pregunto porque existen personas que maltratan verbalmente, no se imaginan el daño que hacen.

    • Hola Ng, me alegra y me pone muy feliz leerte. Somos más de lo que parece los que nos cuestionamos cómo vivimos y cómo podemos aceptar quien de verdad somos. Las palabras pueden hacer daño pero también pueden alentar. Es verdad que hay más críticos que alentadores por eso lo importante de rodearse de amor y de aceptación. Un fuerte abrazo y para lo que quieras ya sabes por donde ando.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

top