Aprender dejando tu propia huella

Creí que era una aventura y en realidad era la vida

Joseph Conrad

El día que desperté, tomé conciencia de que la vida no es más que un viaje en el que cada uno elige cómo vivirlo. Hay tantas maneras de viajar como personas existen en el mundo. Se puede seguir las huellas de otros o crear las tuyas propias.

Sin embargo, yo te propongo vivir el viaje como una verdadera aventura. Una aventura que merezca la pena ser vivida. Hacer el viaje como a ti te gusta, no como quieren otros. 

Conviértete en un mochilero de la vida. Coge esa mochila que lleva acumulando peso y polvo tras los años, sacúdela y vete aligerando la carga. Puede que encuentres aquellos sueños olvidados que con el paso del tiempo y la rutina se han ido cubriendo con preocupaciones y miedos.

Sal, explora y sueña. Desconfía de lo conocido, busca nuevas preguntas y encuentra tus respuestas. Te pueden contar lo que es la vida, pero nadie puede vivirla por ti.

Da ese primer paso que, quizás no te lleve hacia donde quieres, pero al menos, te sacará de donde estás. Ensancha el alma caminando hacia lo que amas. Aprende a usar esa brújula interior que todos tenemos y vete siguiendo sus coordenadas a modo de impulsos. Déjate sorprender, no te limites, ya ese tiempo pasó, es momento de ser curioso y hacer aquello que nunca te atreviste. Despídete del miedo como compañero de viaje y alíate con tu valentía, esa sí que sabe pasárselo bien. Ya está bien de ser miedoso. 

Cada paso que das en el camino que has elegido, es un paso más cerca de vivir y uno más lejos de sobrevivir

Aprenderás que existe en el mundo mil maneras de ver pero solo una de mirar, con el corazón, y eso lo cambia todo. Como aparecía en el Principito “Lo esencial, es invisible a los ojos”. Todos, en nuestro fuero interno estamos lidiando una silenciosa batalla en busca de aquello que nos hace ser verdaderos héroes.

Para ser un héroe no hace falta que tengas un don especial o que seas el elegido. Simplemente basta con tener una actitud honesta ante la vida. Sé fiel a tus valores y abraza el fracaso, ya que serán enseñanzas cruciales para que tu viaje sea auténtico. Impregna de bondad allá por donde pises, porque aquello que siembras será lo que recojas. Encuentra una causa que resuene en ti y haz de ella el motor de tu vida. Cuando uno tiene porqué luchar, será capaz de superar cualquier cómo.

Acepta que la esencia de la aventura es la incertidumbre y que uno no puede controlarlo todo. No sigas el sendero definido y crea el tuyo propio. Te enseñaron a dar pasos,  pero ahora es momento de aprender dejando tu propia huella.

Un héroe no busca seguir a nadie, aunque puede modelar el ejemplo de otros héroes que hayan pasado su viaje y les sirva de ejemplo. Pero al final, cada héroe tiene su propio viaje, y en algún momento tocará remar solo y será duro. Puede que te pierdas una y otra vez, es parte de la aventura, solo así podrás encontrarte y cuando mires hacia atrás, observarás que todas los puntos del camino encajan y que nada del viaje debe ser borrado, todo ha servido para llegar a dónde estás ahora.

No olvides que lo importante del viaje es que tú escojas tu propio camino, ya que, cada paso que das en el camino que has elegido, es un paso más cerca de vivir y uno más lejos de sobrevivir.

Recuerda que nunca es demasiado tarde para empezar a dejar tu propia huella.

Nuestro destino nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas

Henry Miller

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