Nadar en el caos

A mí en la vida todo me ha salido bien salvo las cosas que he planificado

Boris Matijas

Estamos en una época en la que elegimos vivir decepcionados con la vida para no sentirnos decepcionados. Tratando de insensibilizarnos del dolor o de la debilidad emocional, obviando que, cuando rechazamos aquello que nos da sombra irremediablemente ocultamos parte de nuestra luz

Anulamos nuestra capacidad de emocionarnos por miedo a sufrir. No mostramos nuestras rarezas por miedo a no conectarnos con los demás, consiguiendo así, el efecto contrario, estableciendo vínculos a medias. En ocasiones, nuestra necesidad de pertenencia nos corta las alas en lugar de dárnosla.

Y todo, porque renegamos de una parte de nosotros. Porque nacimos perfectamente imperfectos y nos volvieron imperfectamente perfectos, tratando de vivir en el orden sin aceptar nuestro caos.

Aún no estoy preparado, no soy lo suficientemente bueno, no sé lo suficiente, no es lo suficientemente seguro, me falta mucho para, y sin embargo nunca discutimos sobre si somos lo suficientemente extraordinarios.

Hay que abrazar a nuestro caos. Sentir la armonía que te da saber que no te hace falta ordenar nada, que está todo en un impecable desorden. Saber que lo perfecto es enemigo de lo auténtico y que el miedo es el recuerdo necesario que impulsa a tu valentía a vivir fiel a tus valores. 

No tratemos de ordenar nuestro desorden ni de ocultar nuestras contradicciones. Porque la vida no es algo que ordenar ni esconder sino algo que disfrutar tal cual es. Y uno, muchas veces, necesita nadar en el caos para poder sentirse vivo.

Y para todos aquellos que te dicen lo que tienes que hacer y lo que no, los que tratan de darte recetas únicas, los que ponen el acento sobre lo que te falta y no sobre lo que ya tienes, los que tratan de impedirte que te equivoques. ¡Que se compren una vida! y dejen vivir al resto como quiere. Y sepan que la vida es para;

Los que se arriesgan sin importar el resultado.
Los que se emocionan sin miedo a parecer débiles.
Los que se pierden y se equivocan.
Los que ni ganan ni pierden sino que eligen vivir.

Y los que se permiten sufrir sin hacer del sufrimiento un estilo de vida, porque eso quiere decir que amaron de verdad y volverán hacerlo. 


SOY FELIZ

No soy perfecto ni quiero serlo.
No lo sé todo ni quiero saberlo.
A veces me siento solo y otras muy bien acompañado.
Tengo miedo, pero también preciso del coraje para vivir fiel a mi corazón.
No me hace falta nada, ya lo tengo todo y se me sigue olvidando que soy feliz.

Que soy suficiente así como soy, aunque a veces lo dude.
Que soy orden, pero sobre todo mucho caos, necesario para equilibrarme.

Que soy honesto, porque aún reconociendo mis máscaras las vuelvo a usar. 
Que soy vulnerable, porque me siento fuerte cuando más débil aparento.
Que soy feliz, porque veo en el amor la esperanza para seguir adelante.

 

 

2 comments

  • Me viene justo… soy un constante caos, pero mi parte racional me lleva a querer tener todo ordenado, día a día, obvio mi cabeza se satura, a estas alturas lucho para vivir en el presente y disfrutar lo logrado y eso que vendrá. Gracias por tus reflexiones. Éxitos!!!

    • Hola Gaby!! Bienvenida al club! Seguro que sacaremos grandes aprendizajes de estos maravillosos caos. Mil gracias por tus palabras y mucho caos ordenado.

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