Me asaltaron las dudas

Hablan mucho de la belleza de la certidumbre como si ignorasen la belleza sutil de la duda. Creer es muy monótono; la duda es apasionante

Oscar Wilde

No tengo respuestas ni soluciones en este momento. Tengo dudas y quiero descifrarlas. Difícil usar palabras pero trataré de transmitir lo que mi cuerpo está sintiendo.

No pretendo justificar, culpar ni quejarme. 
Solo trato de entenderme y aceptarme. 

Seguro que no he hecho todo bien.
Como bien sabes, lo he hecho lo mejor que he sabido y podido, al igual que tú. 

No quiero analizar cómo he llegado hasta aquí. 
Pero la realidad es que algo dentro de mí está gritando. 
Me invade una sensación de ahogo.
Las ganas y el hambre de llorar no terminan por juntarse.
Aislado y bloqueado. No encuentro salida.

Hola tristeza, ¿otra vez tú? Venga anda, dame la mano.

Hablamos de tomar decisiones y dudo.
Porque ahora mismo no sé cuál tomar.
Porque no veo ni pienso con mucha claridad.

Me gustaría poder decirte que no te preocupes, que todo irá bien. Pero no me sale. 
No quiero falsas promesas ni verdades a medias. 
No quiero mirar por la rendija del miedo ni tener esa sensación de que volverá a pasar.

Me salen dudas y me martirizo por tenerlas.
Porque quien duda dicen que no quiere, pero yo se que te quiero y mucho. 

Que te miro y veo esa personita linda llena de amor y cariño que dar.
Llena de alegría de vivir y de pasión desbordante. 

Me asfixia sentir que ejerzo el efecto contrario.
Que viéndola soy incapaz de hacer que luzca.

Y luego me miro al espejo y rehuyo por miedo a no verme.
Mi alegría, mi curiosidad y mi carácter juguetón aparecen difuminados. 

Me asaltaron las dudas y me dejaron sin certezas

Tengo miedo de reconocer que me he perdido.
Que en algún momento tomé un desvío sin saber y ahora miro hacia atrás y me pesa. 
Y me pregunto  ¿Cómo puedo sacar lo mejor de otra persona si lo mejor mío se ha ido?

Necesito recuperar aquello que hacía sentirme vivo, sentirme YO. 
Necesito mirarme al espejo, reconocerme, aceptarme y abrazarme. 

Reconocer que no todo lo he hecho bien.
Que he huido de ciertas realidades. Que no he afrontado ciertos conflictos.
Que he tenido y tengo muchos miedos que me paralizan y me empujan a no tomar decisiones o tomarlas con miedo.

No quiero sentir más miedo.
No quiero sentirme que soy un error. Que me falta algo o que tengo que mejorar.
HOY SOY LO MEJOR QUE PUEDO SER

Quiero ser honesto y fiel a mí mismo. 
Me apego a las personas y no sé como desapegarme, lo acepto. 
Me da miedo equivocarme al tomar una decisión. Lo acepto. 
Tengo mucho miedo y ME ACEPTO. 

Pero por otro lado veo mucho AMOR. Mucha bondad.
Muchas ganas de dar todo lo mejor de mí a las personas que me acompañan en este viaje.
Quiero y me apetece dar amor. 

Y para dar amor no puedo seguir NEGÁNDOME
He apostado por tratar de respetarme y no puedo mentirme más ni mentir al resto.

No tengo mucha claridad pero sí tengo claro en quién no me quiero convertir.
No quiero ser ese ser apático, perezoso y dejado que ve la vida pasar y no se sube.
Eso ya pasó.

Quiero ser la persona que de verdad me siento que soy. 
Una buena persona. Imperfecta, rara y amante de lo transgresor. 
Cagada de miedo pero con inmensas ganas de amar.

No quiero hacer las cosas por miedo o bajo presión.
Eso solo sacará mi bestia.
Necesito rodearme de amor y de cariño. 
De respeto y de comprensión. 
Entendiendo que todos ya cargamos con castigadores dentro como para sentir que la vida es un castigo. Una agonía a la que resignarse.

No tengo ni idea de lo que la vida es ni de lo que hay que hacer para ser feliz. 
Solo se que tengo mucho AMOR que dar y no lo estoy dando.
Y eso me está matando.

Seguramente ahora no soy muy buen compañero porque ando en un gran caos. Y acabo arrastrando a los de mi alrededor. Ofrezco sombras. Mi lado negativo está más presente que nunca aunque se que el positivo está a la vuelta de la esquina. Ahora solo me resta saber qué tan larga es la carretera hasta llegar a dicha esquina. 

Mi única conclusión es que no se acompañar a otro si yo no estoy en mi centro, en mi lugar. En ese espacio en el que yo me siento YO. Único y especial. 

Quiero volver a quererme y confiar en mí. 
Y que en lugar de castigarme pueda premiarme o aceptarme. 
Salir de este invierno perenne que me tiene petrificado sin acabar de enraizar, de vivir. Y volver a florecer y sacar frutos. Sentir paz interior

¿Y cómo hacerlo?
Imagino que cuando uno da el paso de expresarse honestamente las piezas irán encajando. O no. ¿Quién sabe?

 

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