He decidido dejar de culparme

Thinkin Out Loud (Ed Sheeran Cover)

Me sorprendiste una vez más maldita y querida vida.
Siempre tan caprichosa y tan causal. 

Cuando uno vaga mucho tiempo por el duelo lo convierte en su hogar y su luz se apaga. Parece que el mundo se hubiera dado la vuelta una vez más y estuviera bajo tierra. Donde la oscuridad es el sol de cada día. 

No entendía que me estabas dando otra lección más. 

Que tenía que mirar la nada, la oscuridad más absoluta para entender que de ahí es donde proviene la luz. Me costaba sentir tu presencia en tu ausencia. Pero ahora me doy cuenta que siempre estuviste ahí. Esperando que mis ojos se adaptaran a las tinieblas cuan felino. Sacudiéndome para que espabilara del letargo que andaba.
Y ver así lo que no se puede ver. Lo esencial, lo que crece a ritmo natural.

Cuando entras y sales de la tristeza con asiduidad empiezas a entender que hay múltiples formas de salir de ella. Y yo muchas veces salía por la puerta de atrás, a hurtadillas. Me dejaba engatusar por luces de todo a un euro. Prefería consumir barato y volver a cada rato que comprar caro. 

Y lo pagué caro. Como una pila gastada que hace consumir a quien se pone a su lado. Así se iban apagando las luces dentro de mí. 

Y de repente, ya con La Esperanza pensando en el suicidio como única salvación, la suerte cambia. Uno no sabe cuándo ni cómo pero el día que sueltas, que dejas de pensar en soluciones y sientes tus pulsaciones sucede. 

Sucede que tu corazón ha decidido tomar las riendas de tu vida y ahora no hay quien lo pare. De perdidos al río, te dices a ti mismo. Has probado mil y una fórmulas, acabando en muchas series de catastróficas desdichas. Con la culpa y la flagelación como penitencia. 

Inesperadamente empiezas a mirar hacia arriba y el mundo se voltea otra vez dejándote volver a ver esas luces que te hacían chiribitas en los ojos.

He decidido dejar de culparme fue lo último que oí cuando ocurrió todo

Uno se empeña tanto en hacer lo adecuado que se olvida de disfrutar. Y pierdes de vista los detalles. La grandeza que se esconde en los pequeños placeres y desde ahí adentrarte en la humanidad. Ir a lo grande desde la mirada pequeña.

Porque el mundo empieza a ser maravilloso cuando le damos el carácter de épico a lo ordinario. Cuando vemos héroes y heroínas en la cotidianidad del barrio. Cuando observamos la belleza que hay en cada metro cuadrado de nuestro alrededor. Cuando en cada pequeño gesto o mirada somos capaces de ver el amor que hay en cada persona y nos ayudamos como hermanos de una misma familia. 

Y de repente, te ves disfrutando de una tarde con amigos y guitarreo mientras el sol se va acostando bajo el mar, despidiéndose con un “y mañana otra vez”. No más culpas. No mirar el móvil. No pensar en después o en mañana. Solo ahí, presente. Sintiendo tu almita danzar sin juicios. No callándote nada. Sin miedo a reír, gritar y cantar lo primero que se te pase por la cabeza. 

La resignación se esfuma cuando te permites disfrutar en cuerpo y alma y apartas esas preocupaciones que solo sirven para atormentarse, cuando en realidad si lo piensas fríamente, todos vamos a morir así que porqué no cuidarnos un poquito más.

Que somos buena gente. Abrázate y perdónate de una vez ¡JODER! Que la maldita vida pasa volando. Lo hacemos lo mejor que sabemos, así que frente a las acusaciones sociales de lo que está bien o mal a mandarlas un poquito a la mierda. ¿Quién sabe de eso? Yo elijo amar y eso es bien

Dale cancha a tu alma que ella es la que sabe lo que necesitas. 

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