Ser fiel a tu imperfección

Determinación para enfrentarse a situaciones arriesgadas o difíciles

Valentía

Cuando me pregunto qué cosas me hubiera gustado saber o aprender cuando era niño siempre reluce una entre muchas, haber aprendido a ser más valiente. 

No sé si le pasa a más gente pero yo hubiera cambiado todo lo aprendido en la escuela porque me hubieran enseñado a ser valiente, a confiar en mí y en mis posibilidades. A descubrir aquellas habilidades innatas que habitan en mí. A ser capaz de escucharme a mí antes que al resto y ser fiel a mis propios sentimientos y deseos.

Para mí aspectos fundamentales para poder vivir de forma valiente. Y no tantas notas, ni correctos/incorrectos que solo traen que miremos el mundo con etiquetas preestablecidas perdiendo nuestra capacidad maravillosa de sorprendernos.

De manera que aunque lo de afuera sea una esclavitud poder sentirme libre porque dentro de mí siento que existo. Porque si tengo coraje y confío en mí nadie podrá manipularme ni impedir que camine hacia mis sueños.

A lo largo de mi vida he visto como seguir los consejos de otros solo consigue confundirte y perder la esperanza en ti. Tratar de ser buena persona suele traer consigo muchas trampas. Porque las personas somos luces y sombras y si navegamos tratando de esconder una parte de nosotros acabaremos a la deriva.

También he aprendido que mientras más planifico las cosas peor me salen. Sí, puede que gusten a otros acostumbrados a que las cosas sean perfectas pero siguen generando un gran vacío en el interior. 

Mientras más vivamos en mundos perfectos más desconectados de nuestro corazón estaremos, y por lo tanto, más frustración y decepción

Igual todo consiste en que en algún momento de nuestra vida nos elijamos a nosotros y decepcionemos a otros. Todo tiene su precio. Pero puede que entonces todo encaje dentro y lo de afuera ya no te preocupe tanto. 

El mundo necesita más emoción y menos perfección.
Más valentía para perseguir sueños y menos miedo a equivocarse.
Más pequeños actos bondadosos y menos grandes hazañas.

Necesitamos un mundo en el que todos cuenten. En el que nos entreguen amor y valor para sembrar optimismo y humanidad. Por contra nos han entregado mucho miedo. A estar cómodos en el conformismo y a obviar nuestros sueños.

Tenemos el mundo que nos merecemos. Pero lo bueno es que la valentía se contagia mucho más que el miedo. Y es capaz de hacer que las personas realicen actos maravillosos llenos de amor y magia. Y cuando la valentía aprieta el miedo afloja.

Pero estos no suelen verse en las noticias, ni en los entes ni organismos que dicen gobernarnos. Estos actos se ven cuando aprendemos a mirar hacia dentro. Cuando escuchamos nuestro corazón y el de nuestros compañeros. Cuando nos movemos vibrando por aquello que nos emociona. Cuando no tratamos de ser perfectos sino de ser completos.

Aceptarte, quererte y ser fiel a tu imperfección.
Esa es la verdadera valentía.

 

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